Habían estrellas de colores y el sol no era amarillo sino verde para decirnos que la esperanza llega con cada amacer o atardecer. La luna era del color que tú querías ponerle, tu mismo la dibujabas, las nubes tenían formas, el mar y el cielo mantenian su tonalidad. Creo que todo lo inventé en mi mente.
"su voz es algodón de azúcar"