NOCHE CON OLOR A ROCK



En esas dos horas de concierto, todos eran canción. Todos sabían cantar. En ese ambiente con olor a cerveza, ron y cigarrillos, estaba un público sudando junto a una banda que ponían todo su esfuerzo para dejar el alma en el escenario.

Mientras gran parte de la ciudad dormía, el Tiburón Club abrió sus puertas y encendió sus luces para recibir a un grupo de gente que moría por disfrutar del tan anunciado tributo a la banda de rock irlandesa "The Cranberries".

Fue a la 01:00 de la mañana, cuando los asistentes emocionados, apuraron el paso para estar cerquita de la tarima. Acompañada del teclado, la guitarra, la batería y el bajo, la vocalista comenzó a cantar el tema "Ridiculous Thoughts" continuó con "Stars" y luego "Just My Imagination" canciones que hicieron vibrar y estallar de emoción al público presente.

"Que calor hace aquí" dijo como en tono de reclamo, la vocalista durante una pausa. La gente grita para mostrarle su apoyo y de inmediato, ella anuncia la próxima canción "I Just Shot Lennon". Suena una batería enloquecida y el público da brincos para seguir su ritmo.

Otra pausa y la encargada de entonar los temas vuelve a decir: "Insisto, panas que calor hace aquí" y al mismo tiempo, toma una botella de agua y bebe un poco para refrescarse, pues aunque tenga calor el show debe continuar.

"Free To Decide", "Uncertain", "Linger", "Salvation" y "Animal Instict", fueron los éxitos que siguieron sonando para complacer a los fanáticos de la agrupación "The Cranberries" que se encontraban en el lugar y que no paraban de corear con fuerza.

La cantante que estaba vestida completamente de negro, se veía bastante emocionada, aprovechó para intercambiar palabras con las personas y presentar a los chicos que tocaban los instrumentos.

Otras canciones que formaron parte del repertorio fueron: "Ode To My Family", "Analyse", "The Icile Melts", "I Can't Be With You", "Times Is Ticking Out" y "This Is The Day". Durante las interpretaciones, algunos optaron por escuchar atentos y otros, seguían las letras.

Cuando comenzó a sonar "When You're Gone" una muchacha que estaba entre el gentío, alcanzó a decir: "Amo a The Cranberries, es lo máximo", mientras abrazaba a su amigo y se movía al ritmo de la conocida balada. Finaliza la canción. Y continúan con "Promises", "Dreams" y "You And Me".

Finalmente, sonaron las notas de las más esperada "Zombie". Durante esta interpretación, el ruido de la batería se confundía con las voces de una multitud que al unísono, gritaba "In your head, in your head. Zombie, zombie".